Las trufas crecen bajo tierra y en sitios fríos, con viento, en suelos húmedos, en zonas ricas en calcio

Publicada en Publicada en Si no el millor es un dels millors Restaurants d'Andorra on la qualitat s'uneix al saber fer
Les tòfones o trufes són un grup de fongs comestibles del gènere Tuber
Les tòfones o trufes són un grup de fongs comestibles del gènere Tuber

Nos hemos ido a la tierra que produce más trufa de España, Aragón donde nuestro compañero y gastrónomo Luis De La Iglesia reivindicaba que la gente tiene que perder el miedo al trufa. Dice que solo es necesario una mínima cantidad para despertar el paladar y dispara todos los sentidos.

Este hongo con complejo de tubérculo que sabe a tierra, huela a gas y no deja a nadie indiferente convierte algunos platos en deliciosos.

Su recogida tiene algo de búsqueda del tesoro, las trufas crecen bajo tierra y en sitios fríos, con viento, en suelos húmedos, en zonas ricas en calcio. Y hay que acudir a las raíces de castaños, robles avellanos y hayas.

Pero la trufa es algo que no todos podemos comprar; es muy cara, así que su conservación es importante. Hay que lavarlas y desinfectarlas; nada de guardarlas con la tierra. También es posible meterlas en la nevera envueltas en papel de cocina y dentro de un recipiente hermético.

La Trufa se lleva especialmente bien con los alimentos de sabor plano o graso. Por ejemplo, los huevos y las patatas: añadida a un simple puré o a unos huevos revueltos multiplica su sabor. La pasta y el arroz también son buenos amigos. Ahora que viene la navidad, también es fantástica para los rellenos de las aves asadas.

Si la trufa es fresca, muchos dicen que como mejor está es cruda, rallada sobre el plato. Si se cocina con ella, no hay que castigarla con largas cocciones ni con altas temperaturas, porque pierde su mayor valor: el aroma.

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